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Historia de Simón Bolívar: biografía, casa, legado, restos y mas

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco, o solo Simón Bolívar, a secas, fue un héroe de batallas, militar y político, libertador de naciones, fundador de las repúblicas de la Gran Colombia y Bolivia. Artífice y estratega de la independencia de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Venezuela y en la reorganización de Perú.

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Biografía e historia de Simón Bolívar

Simón Bolívar nació en Caracas, Venezuela, el 24 de julio de 1783. Sus padres fueron el coronel Juan Vicente Bolívar Ponte y Doña María de la Concepción Palacios Blanco, ambos provenientes de familias españolas. Eran parte de una clase social acomodada, llamada los “Mantuanos”, quienes gozaban de grandes privilegios. (ver artículo: Historia de Caracas)

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Infancia y juventud

De niño Simón Bolívar fue bautizado el 30 de julio de 1783 y en enero de 1786, con apenas dos años de edad, su padre falleció víctima de la tuberculosis, quedando su madre a cargo de los intereses de la familia.

Ella también sufría de tuberculosis y rápidamente fue decayendo y devino en su muerte el 6 de julio de 1792, cuando Simón sólo tenía nueve años. Los hermanos Bolívar quedaron a cargo de su abuelo, don Feliciano Palacios, quien también estaba muy enfermo y preparó su testamento, previniendo el nombramiento de un sustituto como tutor para que se ocuparan de sus nietos. (Ver artículo: Historia de la enfermería)

Simón entonces quedó bajo la tutela de su tío don Victoriano Bolívar Betancourt, pero en su ausencia quien se encargó realmente fue don Carlos Palacios y Blanco, otro de sus tíos, con el que no tuvo buena relación y por estar siempre fuera de Caracas lo dejaba con la servidumbre.

Según los datos que fueron tomados de las correspondencias de Simón Bolívar, éste dejaba ver que tuvo una infancia feliz, segura, rodeada de apoyo y amor, además de gratos recuerdos con sus parientes, en un ambiente lleno de comodidades y aires aristocráticos, que lo formaron como una persona equilibrada en el aspecto emocional y psicológico.

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Matrimonio de Simón Bolívar

Apenas tenía 19 años de edad cuando se casó Simón Bolívar con María Teresa Rodríguez del Toro, quien era tres años mayor que él. Se conocieron en la casa del Marqués Gerónimo de Ustáriz, en Europa, donde Bolívar recibía clases para terminar sus estudios.

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Quedó prendado de María Teresa, una joven española y le declaró su amor. Inmediatamente pensó que sería la mujer con quien fundaría una familia, tendría descendencia y con quien compartiría sus bienes y riquezas. Debieron esperar a su mayoría de edad para que el noviazgo y matrimonio, fuera aceptado por el padre de ella.

Por consejos de su tío, quien pensó que no era tiempo de que Simón pensara en matrimonio, se fue durante la primavera de 1801, a Bilbao, donde permaneció el resto del año. Luego fue a Francia, París y Amiens. En mayo de 1802 volvió a Madrid, donde se casó, el día 26 con María Teresa.

Es interesante el dato sobre la herencia de Simón Bolívar y la relación con su matrimonio. Su herencia dependía de que tuviera un matrimonio bien asentado. Los abogados del joven le pusieron un valor de 100 mil reales a su prometida, tomando en consideración su origen distinguido, su virginidad, cualidades personales y su disposición de dejar España para vivir en Venezuela.

Fueron días felices y de júbilo tras el matrimonio. Viajaron de luna de miel a La Coruña para luego regresar a Caracas, donde María Teresa se fue adaptando con facilidad y fue acogida con gran aprecio. Su matrimonio fue muy breve, sólo ocho meses después, la aristócrata joven enfermó gravemente y falleció en enero de 1803.

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María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza.

Muerte de María Teresa

Esa muerte fue un duro golpe para Simón Bolívar, quien nunca más volvió a contraer matrimonio. Tuvo muchas amantes, pero él siempre juró que su única esposa y amor verdadero sería María Teresa.

Después volvió a Europa y canalizó su dolor y desesperación hacia la política. Dedicó su vida a luchar por la emancipación de su pueblo y de otras naciones de América, frente al Imperio Español.

En 1828 confesó: “Si no hubiera enviudado, quizás mi vida hubiera sido otra; no sería el General Bolívar ni el Libertador, aunque convengo en que mi genio no era para ser Alcalde de San Mateo”, en clara alusión a la influencia ejercida sobre él, la muerte de su amada.

Casa de Simón Bolívar

La casa donde nació Simón Bolívar, la Casa Natal o Casa Natal del Libertador está situada entre las esquinas de San Jacinto a Traposos, Parroquia Catedral de Caracas. Hoy día es un museo en el que se exhiben bienes y propiedades del Libertador, incluso algunas de sus prendas personales. Fue vendida en 1806 a un rico hacendado y declarada como Monumento Nacional el 25 de julio de 2002.

Esta casa fue construida en el año 1643, de estilo colonial, tiene 14 habitaciones, amplios corredores y patios rodeados de árboles que dan frescura a sus instalaciones. Una Sala principal, la alcoba donde nació Simón y el Gabinete, en la parte frontal de la edificación, que fue decorado con murales hechos por el pintor Tito Salas.

Hay valiosos cuadros de los pintores Tovar y Tovar y Arturo Michelena, con pasajes de la vida del Libertador, como el Bautismo del Niño Simón, la Boda con María Teresa Rodríguez del Toro y su muerte.

La pila en la que fue bautizado el niño Simón, está en el patio principal, esta fue traída de la Catedral de Caracas, donde pertenecía.

En un segundo patio, el cual servía de ventilación a la cocina y otras habitaciones, hay una réplica de una fuente de agua de aquella época, así como un pequeño corral-lavadero y una caballeriza.

¿Quiénes fueron los hermanos de Simón Bolívar?

Cuando Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade, se casó con María de la Concepción Palacios y Blanco, había una gran diferencia de edad entre ambos. Él tenía 47 años y Concepción sólo 15 años. Procrearon cinco hijos, tres mayores que Simón y una menor. Ellos eran María Antonia, Juana Nepomucena, Juan Vicente y María del Carmen.

¿Qué hicieron sus hermanos?

La primera hija, hermana mayor de Simón, fue María Antonia, quien nació en el año 1777, luego le sigue Juana María, nacida en el año 1779, Juan Vicente en 1781, Simón José en 1783 y luego de Simón, nace una niña llamada María del Carmen, que murió al poco tiempo de nacer.

María Antonia Bolívar se casó a los 15 años con Pablo Clemente. Nunca estuvo de acuerdo con su hermano Simón en su lucha por la independencia, eso significaba dejar todos los lujos y privilegios a los que estaba acostumbrada.

Se fue a vivir a Curazao en el año 1814 y luego a lo que es hoy Colombia, además a la isla de Saint Thomas y Cuba. Allí muere su esposo y regresa a Venezuela en 1823, luego de lograda la independencia. Murió en Macarao, hacienda de su propiedad, en 1842. (ver artículo: Historia de Cuba)

Juana y Juan Vicente

Juana Bolívar y Palacios se casó a los 13 años con Dionisio Palacios y Blanco, hermano de su mamá, es decir, era su tío. Ella y su marido sí apoyaban a Simón con el movimiento independentista.

Enviudó a los 22 años y se va a Curazao y luego a Saint Thomas, por motivo de las guerras que estaban sucediendo en el país. Un hijo suyo, Guillermo, luchó con Simón y murió en la Batalla de La Hogaza, en 1817. Juana murió en Caracas.

Juan Vicente Bolívar

Juan Vicente Bolívar y Palacios fue diplomático y formó parte de la fase inicial de la independencia. Fue a los Estados Unidos a buscar apoyo para la proclamación de la independencia de Venezuela, murió cuando venía de regreso, en 1811, cuando naufragó el bergantín San Felipe Neri, cerca de Bermudas. (Ver artículo: El Triángulo de las Bermudas)

María del Carmen Bolívar y Palacios no sobrevivió, murió a pocas horas de nacida, la bautizó la partera de doña María de la Concepción Palacios.

Simón Bolívar y Manuela Sáenz

Aun sin conocerlo, Manuela Sáenz defendía sus ideales y la idea independentista, estaba enamorada de él y su pensamiento. Luchó incansablemente por pertenecer y colaborar con la gesta de independencia.

En el año 1822, un 16 de junio, Simón Bolívar fue a Quito y sucedió el primer encuentro entre ellos. Cuenta Manuela en su diario:

Cuando se acercaba al paso de nuestro balcón, tomé la corona de rosas y ramitas de laureles para que cayera frente al caballo de Simón, pero con tal suerte que fue a parar con toda la fuerza de la caída justo en el pecho de Simón. Me ruboricé de la vergüenza, pues El Libertador alzó su mirada y me descubrió aún con los brazos estirados, pero me sonrió y me hizo un saludo con el sombrero pavonado que traía a la mano”.

Manuela y Simón, amantes

Desde ese día, Manuela y Simón fueron amantes. Simón Bolívar había enviudado en 1803 y tenía algunas amantes ocasionales. Manuela estaba casada por conveniencia con James Thorne, desde 1817. Tuvo una apasionada relación con Bolívar, quien era su ídolo.

Intercambiaban cartas de amor y se veían a menudo, ya que coincidían en los compromisos con la independencia y en los ideales, por lo que se convirtieron en socios y cómplices.

Manuela, además, sirvió como informadora de Bolívar, ya que estudiaba los movimientos de las tropas y llegó a salvarlo de atentados contra su vida en más de una ocasión. Por esa razón, también fue conocida como “La libertadora del Libertador”.

Simón Bolívar fue el verdadero amor de Manuela, siempre se lo decía y sus cartas eran testigos del amor que se profesaban.

Mi adorada Manuelita” así comenzaban las cartas de Bolívar y “Suya, Manuela” era el final de las cartas de ella a su amor verdadero.

Bolívar, Libertador de América

A Simón Bolívar le fue conferido el título honorífico de Libertador por el Cabildo de Mérida,  en Venezuela, en 1813. Le fue ratificado en Caracas el 14 de octubre, de ese mismo año y el mismo quedó asociado a su nombre. Fue el liberador y emancipador de varias naciones.

Merecida distinción, tomando en cuenta sus grandes acciones en pro de los países sudamericanos, su valentía y su honor, con la sola intención de libertar a estos países hermanos del imperio español. (ver artículo: Historia de Venezuela)

Hombre que dejó un gran legado en toda la historia hispanoamericana.

Importancia y legado

Bolívar no solo fue el artífice de las batallas militares más emblemáticas de América del Sur, sino que su pensamiento libertario y emancipador motivó a muchas generaciones, dejando un legado de gran importancia y valor, demostrando su verbo y acción en todas sus acciones emprendidas.

Simón Bolívar es considerado por sus acciones e ideas como el Hombre de América, importante y valiosa figura de la historia universal, siendo venerado en varios países latinoamericanos. Son infinitos los honores recibidos en muchas partes del mundo, con estatuas, monumentos, plazas, avenidas, parques, entre otros…Sus ideas quedaron plasmadas en la corriente política conocida como el bolivarianismo.

En el año 1813 logra reconquistar a Venezuela –a la que había declarado su independencia el 5 de julio de 1810- en la llamada Campaña Admirable. Con esa estrategia el Libertador consiguió liberar al país del yugo español, en la zona occidental y abrió el camino para fundar la Segunda República, para ello fue nombrado Capitán General de los Ejércitos de Venezuela y Libertador de Venezuela, en Mérida, el 23 de mayo.

Luego de vivir dos años en Jamaica y una breve estancia en Haití, regresó a Venezuela en 1816, donde lideró una nueva campaña para liberar nuevamente a Venezuela. Tras múltiples batallas y expediciones, logra vencer a las tropas españolas en la Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, sellando de manera definitiva la independencia de Venezuela, la cual fue concretada con la Batalla Naval de Maracaibo, el 28 de mayo de 1823. (ver artículo: Historia de Carabobo

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Bolívar en Potosí. Cuadro de Tito Salas.

Simón Bolívar y Colombia

La República de Colombia, fue la nación, unión de Venezuela y Nueva Granada, con una confederación política y militar, creada por Bolívar en 1819, mediante la Ley Fundamental de la República, de la cual fue presidente. Ratificada posteriormente en 1821 y a la cual se anexaron Panamá (1821), Quito y Guayaquil (1822), se le llamó Gran Colombia para distinguir de la actual República de Venezuela.

La Gran Colombia existió legalmente entre 1821 y 1831, su superficie comprendía las actuales repúblicas de Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela, incluida la Guayana Esequiba, la cual está en reclamación, además de otros territorios que luego, con la disolución de la Gran Colombia, pasaron a Brasil, Perú, Nicaragua y Honduras, tras acuerdos internacionales.

En agosto de 1812 Bolívar viajó a Cartagena, que había declarado su independencia en noviembre de 1811. El gobernador Manuel Rodríguez Torices lo nombró comandante militar de Barranca y le encomendó la tarea de asegurar la navegación del río Magdalena, la cual concretó.

Le otorgaron el título de Ciudadano de la Nueva Granada y Jefe de la División de Cúcuta, con 900 hombres a su mando, para reconquistar a San Antonio del Táchira, uno de sus sueños en la gesta independentista de Venezuela, agradeciendo este valioso apoyo prestado por los neogranadinos.

En el Manifiesto de Carúpano, del 7 de septiembre de 1814, Bolívar exaltó el coraje y el triunfo obtenido por dicha tropa y de igual manera, en la Carta de Jamaica (1815), lo ratificó.

Los guerreros granadinos no marchitaron jamás sus laureles mientras combatieron contra los dominadores de Venezuela, y los soldados caraqueños fueron coronados con igual fortuna contra los fieros españoles que intentaron de nuevo subyugarnos”.

París, Europa

Ya viudo Bolívar regresó a Europa, pasando por Cádiz y Madrid, instalándose en París en la primavera de 1804. Allí vivió una intensa vida social, en pleno auge de la capital francesa.

Tuvo amores, amantes furtivas, como la dama francesa Fanny Du Villars, a quien conoció y frecuentó en los salones a los que acudían políticos, militares, científicos, diplomáticos y sobre todo mujeres muy bellas, en fin lo más granado de la sociedad francesa.

En esa época Napoleón Bonaparte fue coronado como Emperador. Bolívar admiraba su genio militar, aunque también criticó su ascenso al trono imperial. Estando allá, leía mucho y se interesaba en los acontecimientos políticos y militares que sucedían y estaban cambiando al mundo.  En conversaciones con los sabios Humboldt y Bonpland, fue cuando Bolívar empezó a sentir el ansia de independizar a sus países de América del Sur.

Estando en Francia también coincidió con su amigo y maestro Simón Rodríguez. Ambos viajaron juntos a Italia en 1805. Subieron al Monte Sagrado en Roma, donde Bolívar, en un tono de voz solemne juró no descansar mientras su América hispanoparlante no estuviera libre de la dominación española.

Fue un bello gesto, con toque de romanticismo, pero no quedó sólo en eso. Sería su primera proclama de su promesa, que cumplió y se convirtió así en el Libertador de América.

Congreso de Bolivia.

El Libertador Bolívar en Bolivia

El 6 de agosto de 1825 se determinó, en una Asamblea en Chuquisaca, que se independizara el Alto Perú y se creara una república con el nombre de Bolivia, en honor al Libertador.

Así el 18 de mayo de 1826 Bolívar, mediante la firma de un decreto, en Lima, reconoció la independencia de Bolivia por parte del Perú. El nuevo Estado llevaría el nombre de “República Bolívar”, como manera de homenaje al Libertador, quien fuera designado el “Padre de la República”, además de Protector y Presidente, con supremo poder ejecutivo en forma vitalicia.

Bolívar sólo gobernó por cuatro meses, luego de lo cual declinó, para trasladarse a Lima y le atribuyó ese cargo al General Antonio José de Sucre. Mientras estuvo al mando y estando en Arequipa, buscó implantar una nueva base social, con algunas medidas que modificaban las estructuras que hasta ese momento mantenían marginados a los indígenas de la sociedad.

Algunas de ellas fueron:

  • Ratificación de los títulos coloniales de propiedad, que habían sido otorgados por las autoridades coloniales, a las comunidades.
  • Abolición del cacicazgo, que era un sistema de jerarquía indígena.
  • Prohibición del trabajo gratuito y obligatorio en minas y haciendas y
  • Abolición del tributo indígena.

Simón Bolívar en realidad deseaba que Bolivia formara parte de Perú, temía que por su ubicación en el centro de Sudamérica, fuera una nación acosada y propensa a futuras guerras, lo cual se cumplió.

Restos de Simón Bolívar

El Libertador Simón Bolívar murió el 17 de diciembre de 1830, en Santa Marta, Colombia. Había renunciado a la presidencia de la Nueva Granada, por problemas de salud y se retiró a la Quinta San Pedro Alejandrino para descansar y recuperarse.

Firmó su testamento el 10 de diciembre, ya agravada su condición. También escribió la carta conocida como “Última Proclama” en la que plasmó una de sus más célebres frases:

“¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.

Falleció a los 47 años de edad, víctima de tuberculosis, a la una y tres minutos de la tarde, según un comunicado de la época. Estaban junto a él los Generales Mariano Montilla, José María Carreño, José Laurencio Silva, José de La Cruz Paredes, Joaquín de Mier, el doctor Próspero Révérend, el notario José Catalino Noguera, su sobrino Fernando Bolívar Tinoco y su mayordomo José Palacios, entre otros.

Como todo personaje importante de la historia, alrededor de su muerte hay un halo de misterio e intrigas que no han sido dilucidadas hasta nuestros días.

Sus restos recibieron cristiana sepultura en la catedral Basílica de Santa Marta hasta el 22 de noviembre de 1842, cuando fueron exhumados y trasladados a su país y ciudad natal, Venezuela, cumpliendo de esta manera con uno de sus deseos escritos en su testamento.

Caracas, Venezuela

Los restos del Libertador Simón Bolívar llegaron a Caracas, Venezuela, el 16 de diciembre de 1842. Fueron dispuestos actos oficiales de gran repercusión y fueron inhumados en la cripta de la Santísima Trinidad de la catedral de Caracas, en la que están las cenizas de sus padres, de su esposa y de sus dos hermanas.

Allí se mantuvieron hasta el traslado definitivo al Panteón Nacional, el 28 de octubre de 1876, cuando gobernaba Antonio Guzmán Blanco.

Andrés Eloy Blanco, en 1947 y constituyentista para ese momento, pidió al Congreso que movieran los restos del Libertador a un sarcófago de otro material distinto al plomo, donde estaban resguardados. Abrieron el sarcófago en 1972 y se cubrió con una bandera de Venezuela, no se abrió la urna con los restos.

Durante el gobierno de Hugo Chávez Frías, el 16 de julio de 2010, los restos fueron exhumados por orden suya, con el fin de analizar su ADN y comprobar las causas de la muerte del Libertador, si fue muerte natural o había sido asesinado.

La urna de plomo fue sustituida por otra hecha de metacrilato, sellada al vacío, con detalles en oro, la cual se colocaría dentro de otra urna de madera de cedrillo llanero (árbol de origen venezolano) con un escudo de oro. Una nueva bandera de la República Bolivariana de Venezuela cubrió los restos mortales del Libertador Simón Bolívar, desde el 24 de julio de 2010.

Resultados de los exámenes

Según los resultados aportados por la unidad criminalística del Ministerio Público de Venezuela, el 15 de julio de 2011, aseguraban que la causa de muerte del Libertador no fue la tuberculosis, como lo había diagnosticado el médico en 1830, sino por un trastorno hidroelectrolítico, pero hubo otras fuentes que negaban tal versión y dijeron que las verdaderas causas de la muerte no pudieron ser identificadas.

En una cadena nacional, el presidente Hugo Chávez, el 24 de julio de 2012, presentó una imagen reconstruida en forma digital del rostro del Libertador Simón Bolívar. Según los datos ofrecidos se hizo a partir de un estudio antropomórfico de su cráneo, luego de haber exhumado sus restos en 2010.

¿Una maldición avisada?

Hay una macabra coincidencia luego de haberse exhumado los restos del Padre de la Patria, ese 16 de julio de 2010. Ocho de los más cercanos colaboradores y líderes del chavismo, partieron al “más allá” por causas variadas: enfermedades, infartos fulminantes, accidentes, lo que hizo avivar la leyenda de la posible maldición de la tumba de Simón Bolívar.

No hay registro oficial hasta el presente de alguna frase dicha por Bolívar sobre el hecho de que sus restos fueran profanados, pero sí hay escritos sobre su voluntad de ser enterrado en Caracas, Venezuela, su país natal, por lo que estaba claro de que al haber muerto en Santa Marta, Colombia, su traslado a Venezuela sería como una “profanación” a su primera sepultura.

Frases célebres de el Libertador Simón Bolívar

Este prócer y héroe latinoamericano, militar, estratega y sobre todo Libertador de Naciones, dejó como parte de su legado, varias frases célebres, que siguen vigentes y son realmente ejemplarizantes. Veamos sólo algunas de ellas, ya que fueron bastante numerosas.

“La dictadura es el escollo de las Repúblicas”.

“La gloria está en ser grande y ser útil”.

“Debemos emplear la razón antes que la fuerza”.

“La violencia de la fuerza arrastra consigo los principios de su propia destrucción”.

“El sistema militar es el de la fuerza, ya la fuerza no es gobierno”.

“La unión debe salvarnos, como nos destruirá la división si llega a introducirse entre nosotros”.

“A la sombra del misterio no trabaja sino el crimen”.

“La unidad lo hace todo y, por lo mismo, debemos conservar este precioso principio”.

“Los estados son esclavos por la naturaleza de su constitución o por el abuso de ella”.

“El arte vencer se aprende de las derrotas”.

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