≡ Menu

Aprenda todo lo que necesita saber sobre la historia de San Sebastián

La historia de San Sebastián, un santo conocido que fue un cristiano antiguo popularizado por los retratistas del Renacimiento y se cree que fue torturado durante la caza de los cristianos por el soberano romano Diocleciano.

historia-de-san-sebastian-2

Según su fábula, nació en Galia, fue a Roma y se acopló al ejército del soberano Carino en el 283, y después se reconcilió en capitán bajo Diocleciano.

Tambien Te Recomiendo Ver...

Historia de San Sebastián

Cuando se manifestó que era un creyente que había convertido a varios soldados, se concretó a Sebastián que fuera liquidado con flechas. Los arqueros lo depusieron por muerto, pero una desamparada cristiana lo atendió para recobrar la salud. Luego se exhibió ante Diocleciano, quien lo sancionó a muerte por paliza.

Su cuerpo, resuelto a una alcantarilla, fue visto por otra mujer piadosa, que fantaseó que Sebastian le dijo que sepultara sus restos cerca de las catacumbas. Se cree que sus restos están en la Iglesia de San Sebastiano en el Camino Apia, a la que numerosos peregrinos se creyeron cautivados en la Edad Media. El tormento de Sebastián fue uno de los temas preferidos de los virtuosos del Renacimiento, y fue personificado por, entre distintos, Gian Lorenzo Bernini, Sandro Botticelli, Andrea Mantegna, Perugino y El Greco; el santo habitualmente se pauta como un divino joven atravesado por flechas.  (Ver artículo: Historia de América)

No se está al corriente de nada sobre la pubertad de San Sebastián, separadamente del hecho de que consiguió haber arribado del sur de Francia y que se instruyó en Milán. Se acopló al ejército romano en el año 283 d.C, aparentemente para esgrimir a otros cristianos que vivían siendo acosados por los romanos. San Sebastián se diferenció y por su agraciado servicio, fue remontado para valer en la Guardia Pretoriana para resguardar al Emperador Diocleciano.

Mientras valía como Guardia Pretoriana, Marcus y Marcellian, parientes gemelos, fueron encerrados por negarse a hacer libaciones públicas a los dioses romanos. Los hermanos estaban diáconos de la Iglesia Cristiana. Durante su reclusión, sus padres los agasajaron para implorarles que desistieran al cristianismo. No obstante, San Sebastián persuadió a ambos padres a cambiarse al cristianismo. San Sebastián asimismo convirtió a otras personas sobresalientes, incluso el prefecto local.

Esto llevó a su develamiento y fue adquirido como cristiano al soberano Diocleciano en 286. El emperador, que ya era afamado por decretar la muerte de cientos de cristianos, reprendió a Sebastián y estableció que lo asesinaran al tenerlo atado a una garrote, en un campo de adiestramiento y manejado como práctica de disparo.

Tambien Te Recomiendo Ver...

Los arqueros acribillaron su cuerpo con flechas, su entidad fue detallada como “llena de flechas como un erizo”. Se estableció que estaba muerto, los arqueros desatendieron su cuerpo para rescatarlo y enterrarlo. Fue recobrado por Irene de Roma, cuyo cónyuge cristiano era un asistente de Diocleciano y también víctima. Irene manifestó que Sebastian aún vivía y ella lo encubrió y lo atendió hasta que recobrara la salud. (Ver artículo: Historia de los dinosaurios)

historia-de-san-sebastian-3

Una vez conforme, Sebastian fue en busqueda de Diocleciano para atraparlo. Logró agarrar a Diocleciano por una escalinata y procedió a criticarlo abiertamente y en voz alta por su persecución de los cristianos. Diocleciano, boquiabierto de que Sebastian todavía habitara vivo, se asombró de inmediato, pero recobró la compostura. Esta vez, no le consentiría a Sebastian correr con su vida. Estableció que su ex guardia fuera sacudido hasta la defunción con palos y luego resuelto a las cloacas.

Su corporación fue recobrada por una mujer cristiana, llamada Lucina, y clandestinamente lo sepultó en las catacumbas debajo de Roma. Casi 80 años detrás de su muerte, cerca de 367, sus restos fueron reubicados a una basílica en Roma, edificada por el Papa Dámaso I. Su organismo, o al menos ciertas reliquias de su cuerpo, fueron movidas y colaboradas con una comunidad de religiosos en Francia. Su cráneo fue legado a un monasterio alemán donde fue situado en un caso exclusivo de plata en 934. La reliquia persiste en su caso hoy en un estuche exclusivo en Ebersberg.

Tambien Te Recomiendo Ver...

San Sebastián fue conjurado usualmente como un protector frente a la peste. Según los exámenes históricos, protegió la ciudad de Roma frente a la plaga en el año 680. Su corporación con la plaga podría corresponder a que resistió al disparo lleno de flechas y en la dogma pagana, la pestilencia se originó por flechas tiradas por los dioses de lo alto. Inclusive los cristianos romanos estimarían este simbolismo.

Ese simbolismo inclusive es apresado en obras de arte tan tardíamente como el Renacimiento, donde los artistas matizaban a los mártires de la peste con flechas negras en su organismo. En obras de arte, se personifica a San Sebastián con flechas en su organismo, a menudo ligadas a un poste o un árbol. Su segunda práctica casi nunca se personifica. San Sebastián es el santo estándar de los soldados, los atletas y los que anhelan una muerte santa. (Ver artículo: Historia de la danza)

Hechos curiosos

  • Es el santo de los arqueros, por razones obvias, los atletas, por su potente cristianización y los desahuciados, ya que estaba sucumbiendo antes de ser rescatado por Santa Irene.
  • Uno consigue hallar medallas de San Sebatian para aproximadamente todos los deportes, ya que la mediación pública moderna de San Sebastián se ha medido en su defensa del atletismo.
  • San Sebastián es típicamente simbolizado con flechas en su carne, o siendo rescatado por Santa Irene.
  • Está encubierto a lo largo de la Vía Apia en Roma, y ​​una de las siete iglesias primordiales de Roma está edificada sobre sus ruinas y su sitio de cementerio.
  • San Sebastián es asimismo un patrón frente a las plagas, ya que una vez una tragedia estaba desconsolando a los lombardos. Cuando edificaron un altar a San Sebastián en la capilla de San Pedro en la demarcación de Pavía, la plaga concluyó.
  • San Sebastián fue un extraordinario curador, evangelista y estratega cristiano estándar. Fue torturado en 288 d.C, y su celebración se ovaciona el 20 de enero.

historia-de-san-sebastian-4

En arte

La primera forma de Sebastián es un compuesto en la Iglesia de Santa Apollinare Nuovo, procedida entre 527 y 565. La pared adyacente levantada de la basílica domina grandes azulejos que simbolizan una manifestación de 26 mártires, regidos por San Martín y que contienen Sebastian. Los caídos están personificados en estilo fútil, necesitan de cualquier intimidad, y todos tienen memorias iguales.

Otra forma temprana se halla en un mosaico, en la capilla de San Pietro in Vincoli, posiblemente ejecutada en el año 682. Muestra a un individuo maduro y barbiluengo con traje de corte, pero no sujeta vestigios de una flecha. Los arqueros y las flechas empiezan a surgir en 1000, y desde aquel momento se han expuesto mucho más frecuentemente que el instante real de su muerte por clubbing, por lo que hay una penetración errónea notoria de que así es como sucumbió.

Como preservador de potenciales víctimas de pestilencia, una reunión acreditada por la Leyenda Dorada y los ejércitos, Sebastián conquistó un lugar significativo en la mente histórica popular. Él fue uno de los más significados de todos los santos por virtuosos del gótico moroso y el renacimiento, en el período postrero a la Peste Negra.  La congruencia de exponer a un joven semidesnudo, frecuentemente en una pose gesticulada, también concibió de Sebastian un tema preferido. (Ver artículo: Historia de Guaicaipuro)

historia-de-san-sebastian-5

Su encuentro con flechas fue el tema del estampado más grande ejecutado por el Maestro de los Naipes en la década de 1430, cuando había pocos otros sujetos presentes con desnudos masculinos diferentes de Cristo. Sebastian florece en muchas otras impresiones y bosquejos, aunque esto se correspondió a su notoriedad entre los fieles. Entre varios otros, Botticelli, Perugino, Tiziano, Pollaiuolo, Giovanni Bellini, Guido Reni, que matizó el tema siete oportunidades, Mantegna, Hans Memling, Honoré Daumier, John Singer Sargent y Louise Bourgeois todos pintarrajearon a San Sebastián. Una obra anticipada del escultor Gianlorenzo Bernini es de San Sebastián.

El santo habitualmente se personifica como un soberbio joven dañado por flechas. Escenas de Predella cuando es obligatorio, a menudo encarnan su arresto, desplante con el Emperador y descabezamiento final. La ilustración en el cuadro de indagación es el San Sebastián de Il Sodoma, en el Castillo Pitti, Florencia.

Un tema primariamente del siglo XVII, aunque contradictorio en las condiciones predela desde el siglo XV, fue San Sebastián atendido por Santa Irene, coloreado por Georges de La Tour, Trophime Bigot, Jusepe de Ribera, Hendrick ter Brugghen y otros. Esto logra haber sido una tentativa premeditada de la Iglesia para apartarse del único tema desprovisto, que ya se ha matriculado en Vasari como a veces incitando pensamientos inadecuados entre las devotas.

Los virtuosos del Barroco por lo corriente lo trataban como una circunstancia de claroscuro, alumbrada por una sola vela, antorcha o lámpara, en el estilo de moda en la primitiva mitad del siglo XVII. Existen diferentes ciclos que simbolizan la vida de San Sebastián. Entre ellos se hallan los frescos en la “Basílica de San Sebastiano” de Acireale con bosquejos de Pietro Paolo Vasta. Egon Schiele, virtuoso expresionista austríaco, pintarrajeó un autorretrato como San Sebastián en 1915.  (Ver artículo: Historia del Karate).

Esta mención al desconsuelo de San Sebastián, coligado con la profesionalidad del ensayista del intérprete de la novela, Gustav Aschenbach, suministra un modelo para el “ánimo nacido de la debilidad”, que determina el equilibrio en intermedio de un martirio agonizante y la simple aprobación del destino como más allá de la sola entereza y pasividad, un logro elegante y triunfo atractivo.

Dejar Comentario